Hoy tengo trabajo, ¿y mañana lo tendré?

///Hoy tengo trabajo, ¿y mañana lo tendré?

En el mercado laboral colombiano el tema de la rotación de personal (voluntaria o no) continúa siendo una de las variables de gran importancia a considerar por el equipo de líderes que están frente a cada una de las organizaciones que conforman el sector productivo privado.

Desde mi rol de consultor externo, no deja de sorprenderme, al momento de visitar alguna empresa y preguntar por alguno de los ejecutivos, líderes de algún área, recibir respuesta tales como: “Ya no está con nosotros”, “hasta la semana pasada trabajó en la empresa” o “hasta el día de mañana estaré trabajando en la empresa”.

Desde mi experiencia, esto sucede con una frecuencia significativamente mayor de la deseada por ambas partes (empleado y empleador).

Algunas reflexiones para cada una de las partes:

Para el empleado:

  1. Nada es eterno. Posiblemente tu salida pudo haber obedecido a una decisión superior y te tomó de sorpresa. No estaba en tus planes dejar de trabajar en esa organización.
  2. ¿Estás seguro de haber dado lo mejor de ti? ¿Te aseguraste que conocieran tu mejor versión como profesional y como persona?
  3. En caso que tu respuesta a la pregunta anterior sea positiva, estarás en lo cierto? ¿Es tu opinión o te aseguraste de conocer oportunamente la percepción de tus compañeros y jefes?
  4. ¿Trataste de manera justa, respetuosa y responsable a los clientes y personas que te tocó atender? Has pensado que, posiblemente, alguno de ellos podría facilitarte o ser la siguiente oportunidad laboral que ahora tanto necesitas. Ya no puedes echar el tiempo atrás. ¿Les diste el trato que ahora quisieras recibir?
  5. ¿Te aseguraste de aprender todo lo que podías aprender? Aunque muchas de esas actividades no significaran tus responsabilidades de manera directa
  6. ¿Realmente fuiste parte de un equipo de trabajo donde existió compañerismo, apertura y confianza o fuiste parte de un grupo de compañeros de trabajo?
  7. ¿Logras recordar aportes que hayas realizado y hayan sido de valor para la operación o sencillamente te limitaste a cumplir estrictamente con tu trabajo?

Para los empleadores:

  1. ¿Estás realmente seguro que la salida de ese trabajador era lo mejor para la compañía?
  2. ¿Consideras que desempeñaste tu rol de líder de manera responsable?
  3. ¿Estás seguro de haberle dejado una huella positiva como líder durante el tiempo que estuvo bajo tu cargo? ¿Lo ayudaste a desarrollarse? ¿Obtuvo aprendizajes que hoy lo hacen más valioso como profesional o como persona?
  4. ¿Consideras que hiciste lo necesario por conocer a esa persona (tu supervisado) más allá de lo estrictamente laboral de forma de saber cuales eran sus intereses y hasta donde estaba satisfecho con la empresa?
  5. Como representante de la empresa, ¿consideras que ésta ofreció las oportunidades, condiciones y trato que esta persona merecía?
  6. ¿Qué pensarías si en poco tiempo te enteraras que tu extrabajador ahora es un valioso recurso en la competencia? ¿Mantendrías tu opinión de que “había que salir de él”? ¿De quién fue la falla?
  7. La buena noticia: Aun cuentas con muchos colaboradores. ¿Estás seguro que estás haciendo lo mejor que puedes como líder en la empresa?

Si queremos quedarnos en el análisis exclusivamente económico y financiero e impacto que este tipo de decisiones tiene para la empresa, podríamos hablar de los costos que significa la sustitución de trabajadores ya formados y con experiencia demostrada en el cargo que desempeñaban.

Con la intención de disminuir al máximo este riesgo, algunas compañías han optado por ofrecer diversos tipos de beneficios dirigidos a ciertos cargos clave. Por ejemplo, un importante porcentaje de compañías consideran beneficios adicionales al salario, como valor agregado a la hora de reclutar y retener trabajadores y profesionales. Algunos de estos son: teléfono, seguros de vida, teletrabajo o home office, auxilio de estudio y opción de préstamos, entre otros.

Recuerda, cada uno de esos beneficios son potestad de la empresa. La empresa hace algunos esfuerzos para que se logre contratar y mantener a sus trabajadores. La pregunta es, ¿Qué estás haciendo tu como líder para sumar en ese objetivo?

Rafael Arellano

2019-07-30T21:33:15+00:00

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